Cuando Jesús envió a sus discÃpulos para llevar su mensaje de salvación hasta lo último de la tierra, El pudo haber tenido en mente a la nación de Mongolia.
Esta cerrada nación de 2.5 millones de habitantes, es una tierra de llanuras áridas, en donde uno podrÃa caminar kilómetros sin ver ni siquiera un árbol. Es un lugar que quema durante el verano y congela durante el invierno. Es bastante interesante que el evangelio alcanzó a esta nación, luego fue extinguido y resurgió más de una vez.
A partir del año 1200 d.C., los mongoles fueron el imperio más grande que el mundo haya antes conocido y para ello muchas ciudades fueron asoladas por completo, las mujeres vio¬ladas, los hombres asesinados y los productos o mercancÃas roba¬dos. Lo único bueno que podrÃamos decir del Imperio Mongol, es que permitió una relativa liber¬tad religiosa por un tiempo. El ideal mongol era el pastoreo, no una civilización urbana. En el año 1368, el surgimiento de la dinastÃa Manchú en China arrojó a los mongoles fuera de su paÃs. Los mongoles perdieron su imperio y además se debilitaron con las guerras civiles. Poco a poco, la desunión permitió que los chinos manchúes conquistaran lo que habÃa quedado del Imperio Mongol. Después que sus años de grandeza terminaron, los mongoles regresaron a su estilo de vida nómada. Hasta la fecha, la mitad de la población de Mongolia sigue siendo nómada.
El dÃa de hoy Mongolia se ha abierto a la democracia y existe una recesión desde que Rusia suspendió su ayuda económica en el año 1991. El desempleo se ha elevado y la gente está viviendo en la calle además el alcoholismo es un problema serio. Con la esperanza de que su economÃa salga adelante, los lÃderes mongoles han permitido que inversionistas extranjeros busquen minerales valiosos para extraer y vean sus desiertos no dañados para desarrollar una industria turÃstica.
En medio del desastre económico, los mongoles han estado abiertos a encontrar las respuestas espirituales. En 1990, un equipo de creyentes nativo-americanos predicó el evangelio en la ciudad capital de Ulan Bator y actualmente hay 200 iglesias. El evangelio también se propagó a otras ciudades principales como Erdenet que es la tercera ciudad más grande del paÃs en donde una pareja de Suecia, comenzó a predicar a 14 niñas adolescentes el evangelio en 1993. Y a finales de de 1998, habÃa 10 mil creyentes en Mongolia y su número continúa creciendo. Existe el dÃa de hoy un avivamiento explosivo que es semejante al de Corea del Sur en los años 1970’s.
Sin embargo, la Iglesia en Mongolia enfrenta serios desafÃos. El gobierno, algunas veces controlado por los antiguos comunistas, ha sentenciado y expulsado a los cristianos de sus templos y lanzado ataques en contra de la fe por medio de la radio. El nominalismo también se ha convertido en un problema. Las sectas han surgido y el budismo tibetano está regresando.
Oremos para que los pueblos mongoles miren y se vuelvan a Jesús en vez de a las sectas, el budismo o el Islam para respuestas espirituales. Oremos por la unidad de la iglesia. Oremos para que el avivamiento en Mongolia continúe creciendo y para que haya muchos discÃpulos fuertes en la fe. Oremos por los desafÃos de la Iglesia en Mongolia.
Departamento de investigación COMIMEX
Recopilado por Perla López
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