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El pueblo Aramanik Bushmen de Tanzania PDF Imprimir E-mail
Blog - Agencia Misionera SOS blog
Escrito por Perla López (Recopilación)   
Miércoles, 06 de Enero de 2010 00:00
“Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis” Habacuc 1:5

Dios le reveló a Habacuc que El usaría a los despiadados babilonios como instrumento de castigo contra la rebelde nación de Judá. Al principio Habacuc protestó porque la estrategia de Dios que no parecía tomar en cuenta la violencia y arrogancia de los babilonios. Aún hoy parece que Dios guardara silencio: “¿Por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?” Habacuc 1:13b. Sin embargo, cuando vemos el flujo y reflujo de los acontecimientos internacionales, podemos estar confiados en que Dios cumplirá su propósito sabio y justo hasta que “la tierra sea llena del conocimiento de la gloria de Jehová.”

Imani se sentó a lado de su madre con sus pies estirados hacia la intensa fogata. Cantando y aplaudiendo mientras los pobladores danzaban alrededor de ella y su madre. Imani observaba cómo los hombres danzaban, primero en dirección de las manecillas del reloj, y luego en sentido contrario. Ellos danzaban cada vez más rápido, doblando su cintura con los músculos del estómago contraídos y sus narices sangrando. La madre de Imani le susurró: “Ahora ellos están en el mundo espiritual. Están clamando a los espíritus por la salud de tu hermano.” Imani reconoció la danza por las pinturas rupestres que estaban alrededor de sus campamentos nómadas. Ella se acurrucó más cerca de su madre, y con su cabello sobre su espalda sentía un extrañó hormigueo.

Este pueblo está compuesto de sólo 3,200 habitantes, y por su estilo de vida nómada, ha mantenido su lengua, costumbres y creencias bastante puras. Ultimamente el mundo moderno los ha estado invadiendo, causando disputas territoriales con otros grupos, especialmente con la tribu Maasai.

  • Oremos por un lugar que los aramaniks puedan sentir de su propiedad para que las disputas se terminen.
  • Oremos también para que sean liberados de sus ataduras a sus creencias tradicionales, y que Dios llame obreros dispuestos a llevarles las buenas nuevas de salvación.
  • Oremos para que haya una gran cosecha entre este pueblo de Tanzania, y un día puedan ofrecer sacrificios de alabanzas al Dios Vivo.—PE.

Departamento de investigación COMIMEX

Recopilado por Perla López