| El pueblo Gola |
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| Blog - Agencia Misionera SOS blog |
| Escrito por Perla López (Recopilación) |
| Viernes, 19 de Febrero de 2010 00:00 |
“No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que luego fueron formadas, sin faltar una de ellas.” Salmo 139:15-16
Cada niño en el vientre de su madre es un “Milagro en Progreso”. Una célula se divide en dos, y dos se convierten en cuatro, esta pequeña e insignificante masa de células se convierte en 12 semanas, en un completo ser humano hecho a la imagen de Dios. Cuando nace un bebe, ¡No ha terminado todo ahí! Las células continúan dividiéndose y multiplicándose y los niños se convierten en “Milagros en Progreso”. No olvidemos que las naciones las forman adultos que una vez fueron niños. Oremos por aquellos bebés de todas las naciones que aún no han nacido. Y por los niños que sean alcanzados por Cristo. Kisi se quedó de pie ante su pueblo; mientras con su mano sostenía el cráneo de uno de sus antepasados, el anciano de su pueblo derramo sangre del sacrificio de un pollo en el cráneo, para dedicarlo a su dios de la lluvia “Da”. Además de practicar el animismo y la adoración a sus antepasados, el 75% del pueblo Gola es musulmán. Este es el ambiente espiritual en el cual los niños golas crecen. Los golas practican la circuncisión y después de la ceremonia el joven niño no puede hablar con nadie durante todo un mes. Después del mes, le dan regalos como: pollos, cerveza y flechas. A partir de ese momento el niño es considerado todo un hombre. El 2% de este pueblo es creyente y existe una gran necesidad de discipulado pues luchan con la batalla diaria contra el mundo, la carne y el diablo. Existe en su idioma gola, sólo pequeñas porciones de la Escritura traducida y pocos recursos cristianos están disponibles. Ellos viven en chozas de adobe con techos de paja al oeste de Liberia y algunos en Sierra Leona. Se ganan la vida por medio de la agricultura en donde toda la familia participa en el cultivo que principalmente es el arroz, utilizando técnicas avanzadas. Es por ello que producen más de lo que necesitan. Muchos han dejado la vida agrícola para trabajar en las ciudades. Hay buenos caminos que están vinculados con sus aldeas y con el mundo moderno. Con un entendimiento del evangelio, este pueblo puede no sólo llegar a conocer a Dios, sino también de ser capaz de contar esas buenas nuevas a otros grupos étnicos Oremos por los esfuerzos de las agencias misioneras que se enfocan en este grupo étnico. Los esfuerzos misioneros son fundamentales en este momento de su historia, ya que muchos golas están abandonando sus granjas y la vida que ellos conocen a fin de buscar trabajo en la ciudad. Departamento de investigación COMIMEXRecopilado por Perla López |








